lunes, 19 de enero de 2015

¿Por qué nos cuesta trabajo levantarnos?

Cuesta trabajo levantarse porque estamos en DUELO. Dirás que no es posible porque nadie se nos ha muerto pero sí. SE MURIÓ LA RELACIÓN. El futuro inmediato y sus planes. Aquellos famosos planes desde los eventos a los que asistiríamos con nuestra pareja, hasta los días especiales.

Amén de las amistades. ¿Qué haremos ahora?, ¿Cómo enfrentar todo aquello que nos llena de tristeza y humillación? No, no se puede. No se quiere. Es preferible no despertar y dejar que la tristeza nos invada y nos cobije entre lágrimas, mocos y las greñas enmarañadas.

Cada despertar es la confirmación de un día más de lo que hemos perdido. Un día sin saber de él. Sin que aparezca de repente o nos llame. Un día largo donde todo nos estorba y la vida por así decirlo, nos queda grande.

No es sencillo cancelar un futuro. Algunos vamos, ya estaban tan avanzados que se corrían desde invitaciones a la boda, hasta despedidas de soltera.

¿Cómo cancelan su futuro inmediato aquellas mujeres que serán madres?, ¿Quién les tomará la mano a la hora del parto?, ¿A quién querrán ver en esos momentos? a ellos. A los que no están ni estarán porque desaparecieron de su futuro inmediato.

Despertar y recordar que su lado de la cama yace vacío. Que sus cosas no están si vivía contigo y esa punzada en el pecho que te recuerda que jamás regresará porque esta vez y para siempre ya se ha ido.

No es sencillo despertar con el amor en el pecho y con la vida rota de todo aquello que construimos.

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